Logo
Twiter Facebook Meneame
Lunes, 28 de Mayo del 2018
Sábado, 05 Mayo 2018

Los cerdos no tienen quien les quiera (en Cieza)

Valora este artículo
(3 votos)
Tino Mulas Tino Mulas

CLR/Tino Mulas.

Pobres animalitos. Nos encanta comérnoslos cuando están muertos y convertidos en todo tipo de platos exquisitos, pero vivos no los queremos cerca.

Cieza entera ha saltado como un resorte cuando se ha hecho público que varias empresas planeaban la instalación en el término municipal de granjas intensivas de ganado porcino. No sólo han reaccionado las instituciones ya existentes, sino que se ha creado incluso una plataforma ciudadana contra esta instalación. También se han posicionado los partidos políticos, o al menos algunos, aunque me da la impresión de que algunos de esos algunos lo han hecho por simple oportunismo político y con gran desconocimiento del tema, al menos por lo que se desprende de sus comunicados oficiales al respecto realizados con el más clásico y ortodoxo de los cortaypega.

 

Bien, la cuestión es que no queremos granjas porcinas intensivas en nuestro pueblo. Y no somos los únicos: ya ha ocurrido lo mismo en otras localidades de la Región, cuyos vecinos han logrado con sus protestas evitar la instalación de las citadas granjas. Y es que estas granjas traen poco de bueno a quienes las acogen. En primer lugar, crean poco o ningún empleo, ya que la crianza industrial de cerdos está muy tecnificada y apenas necesita de mano de obra. La poca que requiere suele estar contratada previamente por la empresa propietaria en el lugar donde radique su sede social o en cualquier otro, pero no en donde se instala. Por ello la riqueza que pueda generar (y que seguro genera) queda en manos de la empresa casi en su totalidad, y apenas revierte nada en la población en la que se ubica. Como mucho, el pago de algunos impuestos municipales que seguro que son muy, pero que muy escasos.

 

En segundo lugar está la cuestión medioambiental. Cuando se concentra en poco espacio una gran cantidad de animales (incluso de personas, no vayan ustedes a creer que los humanos somos tan especiales) se generan abundantes residuos que provocan numerosos problemas. Estos residuos tienen incluso un nombre técnico propio, purines, y en ellos se mezclan la orina, los excrementos sólidos y el agua para formar una mezcla con gran capacidad de fermentación. En el caso de los cerdos estabulados los purines tienen, por su concentración y contenido en nitrógeno, potasio y fósforo, un gran poder contaminante. Tanto es así que la legislación española obliga a todas las granjas de cría intensiva de cerdos a tratar los purines para evitar la peor parte de la contaminación.

 

Lo malo es que en demasiadas ocasiones este tratamiento simplemente se obvia; o por decirlo más claramente, no se hace. Así la granja porcina se convierte en un foco continuado de contaminación, cuyos deshechos van a parar a las aguas subterráneas y llegan a afectar a los suelos próximos a la explotación. Además, el consumo que hace este tipo de granjas de un bien para nosotros tan escaso como el agua es enorme, ya que al agua que consumen los animales hay que sumarle la dedicada (si se hace) a la limpieza de las instalaciones. Y todos sabemos que el agua lo que se dice sobrarnos, no nos sobra. Por no hablar de cómo quedaría el agua utilizada para la limpieza de las granjas, que debería ser depurada si se quiere evitar que se convierta en otro elemento contaminante más.

 

Hay más razones para negarse a la instalación de granjas intensivas porcinas en nuestro municipio. Una de ellas, la más notoria para los ciudadanos, es el olor. Por mucho que se respete la normativa en la explotación, por mucha limpieza que se tenga con los cerdos, el olor de estas explotaciones es insufrible. Por experiencia os digo que se trata de un aroma que no hay quien lo aguante; parece mentira que con ese olor estén luego tan ricos los productos del cerdo. Ese olor es además perenne en la zona donde esté la granja, y cuando hace viento se “exporta” a las áreas que tienen la desgracia de encontrarse en el camino de ese viento tras haber pasado por las granjas. A ello se le suma que la concentración de animales y residuos trae consigo la aparición por miríadas de insectos, en especial moscas, que suman su capacidad de contaminar e infectar a la de las propias granjas.

 

Resumiendo. ¿Ventajas de la instalación de granjas porcinas en nuestro término municipal? Creo que pocas, por no decir ninguna. La creación de algún puesto de trabajo (pero tan pocos que la cifra no llegaría a dos dígitos) y el pago de unos hipotéticos y escasos impuestos municipales. ¿Desventajas? Acabamos de verlas. Lo siento por los cerdos, animales simpáticos y créanme ustedes, muy limpios si se les da la oportunidad de serlo. Pero creo que debemos dejar claro que en Cieza no queremos granjas de cría intensiva ni nada que se le parezca. No queremos ni contaminación ni moscas ni malos olores. Queremos nuestro entorno limpio, con olor a azahar y melocotones en sazón, con la menor cantidad de moscas posible, sin tener que pensar en el origen del agua que bebemos o de dónde sacaremos la que nos falta. Y estamos seguros de que habrá muchos más lugares en España en donde instalar una de estas granjas no suponga un grave problema de salud y contaminación para la población circundante.

 

Pues eso; que nos gusta el cerdo, que lo adoramos, que amamos hasta sus andares, pero por favor, críenlo en otro sitio.

PromoCLR

Deseo recibir noticias en mi correo electrónico:


AGENDA CULTURAL

VÍDEO DESTACADO
FOTOS DENUNCIA
Envíanos tus fotos y las publicamos...
Más información de interés
  • Farmacia de Guardia Farmacias

    Información sobre Horarios y días de apertura de las Farmacias de Guardia en Cieza

     

  • Cartelera Cartelera

    Información semanal sobre la cartelera del cine de Cieza. Auditorio Aurelio Guirao.

     

    La empresa encargada de las proyecciones de películas en el auditorio Aurelio Guirao ha informado que de momento, y hasta nuevo aviso, no habrá cine en este auditorio por encontrarse en obras.