Logo
Twiter Facebook Meneame
Viernes, 30 de Setiembre del 2022
Friday, 26 March 2021

Las comparaciones son odiosas..... pero ilustrativas

Rate this item
(3 votes)
Tino Mulas Tino Mulas

CLR/Tino Mulas.

Busque, compare, y si encuentra algo mejor… Este eslogan publicitario de hace unas cuantas décadas abrió para muchos españoles el camino de la comparación: enfrentar las cualidades y defectos de dos o varios productos o situaciones para elegir el que mejor puede darnos servicio. O el que más adecuado sea.

Por cuestiones profesionales me veo obligado (aunque realmente es una actividad interesante) a escuchar las emisoras de radio francesas, leer los periódicos galos y ver sus informativos en televisión. Y en los últimos tiempos estoy cada día más sorprendido por las crecientes diferencias que encuentro con sus equivalentes patrios.

 

Al principio apenas me daba cuenta. Pero poco a poco noté en los medios franceses algo distinto a lo que podía ver, oír o leer en los españoles. Progresivamente advertí que cuando escuchaba, por ejemplo, la radio francesa, me enteraba de muchas cosas. ¡Menudo descubrimiento!, diréis vosotras y vosotros, queridas y queridos lectores. Y tenéis razón; al menos, a priori. Aunque os puedo asegurar que sí que lo es. O al menos, si lo comparamos con lo que tenemos aquí.

 

Porque cuando se oye hablar a un político francés, sea del gobierno, de la oposición o simplemente uno que pasaba por allí, lo primero que llama la atención es su educación y su respeto al contrario. Nada de descalificaciones gratuitas ni de ataques personales. Para los vecinos del norte el adversario político no es el enemigo, sino un compatriota que tiene una forma diferente de pensar y al cual hay que respetar. Pero no solo eso: el debate es, casi siempre, sosegado. Ni insultos, ni intentos de privar al contrario del uso de la palabra ni de interrumpirle, gran despliegue de datos para fundamentar las afirmaciones, críticas concretas y bien estructuradas al adversario y propuestas también concretas sobre lo que hay que hacer en cada situación, concretas y posibles. No es que los debates o las charlas sean un mar de aceite, pero casi siempre se nota tras las posibles tiranteces lo que he comentado antes: educación, respeto, concreción; democracia en suma.

 

Y ahora, nosotros. Los debates hispanos se convierten casi siempre en auténticos gallineros, en los que si un interviniente despliega datos reales se le responde con fake news, gritos, insultos y descalificaciones que, más pronto que tarde, contagian a todos los contertulios. Intentando siempre no dejar hablar al adversario, ofreciendo las más de las veces, o mejor dicho, las pocas veces que se ofrecen, datos tan manipulados que hacen sonrojar y sentir vergüenza ajena a quienes asisten como público a estos esperpentos. ¿Y qué decir de las promesas que se hacen al respetable para obtener su apoyo, que solo son creíbles para aquellos y aquellas que lo han perdido todo y ya no les queda nada, o para los más crédulos o adictos? Y eso si hay suerte, porque los argumentos en el debate político (y en otros campos también) español suelen reducirse lisa y llanamente a desacreditar al adversario, convertido prácticamente en enemigo, y decir poco o nada de concreto sobre lo que se va a hacer para arreglar un país que, gobierne quien gobierne, siempre está al borde del desastre para la oposición.

 

Respeto, argumentos, democracia, son términos vacíos o huecos para muchos políticos españoles, que las más de las veces esconden tras las palabras gruesas su propia incompetencia o su incapacidad para ofrecer una alternativa real, creíble y posible. Y lo malo es que contagian este estilo, vamos a llamarlo por su nombre, barriobajero de hacer política a muchas personas que no están preparadas, o simplemente no quieren, para hacer análisis más o menos realistas de lo que escuchan, leen o ven en los medios. En España triunfa la cultura del zaska: tras cualquier debate las redes sociales se llenan de interpretaciones las más de las veces ridículas, cuando no increíbles, sobre quién ha ganado este debate o esta discusión y la cantidad de zaskas que le ha propinado al adversario. Y así, poco a poco, la vida política española y los valores que deberían constituir su base van degenerando y haciéndose más y más violentas, asfixiantes, excluyentes. Ya no hay adversarios, sino enemigos, y si algún líder parece momentáneamente recobrar el camino de la sensatez y de la contención abandona este casi de forma inmediata acusando, eso sí, al adversario/enemigo de haberle obligado a ello.

 

Y seguro que, por desear un poco más de respeto y un poco menos de odio a nuestros políticos y de compararlos con los de otro país, algunas y algunos me dirán: ¡pues vete a vivir a Francia! Pero yo les contestaré: no señores, yo soy español, y al igual que muchos españoles quiero vivir en paz, sin odios, con respeto y libertad. Y desde luego, sin que quienes nos mandan o representan sean quienes aticen lo peor que habita en nuestras almas.

 

Seguro que la mayoría de mis compatriotas desea lo mismo que yo.

AGENDA CULTURAL

VÍDEO DESTACADO
FOTOS DENUNCIA
Envíanos tus fotos y las publicamos...
Más información de interés
  • Farmacia de Guardia Farmacias

    Información sobre horarios y días de apertura de las Farmacias de Guardia en Cieza

     

  • Cartelera Cartelera

    Información semanal sobre la cartelera del cine de Cieza. Auditorio Aurelio Guirao.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

© Cieza en la Red · Diseño: Airearte