Logo
Twiter Facebook Meneame
Miércoles, 12 de Diciembre del 2018
Sábado, 09 Junio 2018

El Viaje (Final) a Ninguna Parte. Una tragedia española

Valora este artículo
(1 Voto)
Bartolomé Marcos Bartolomé Marcos

CLR/Bartolomé Marcos.

Pedro Sánchez –la ambición política hecha carne (de cañón…)- ya tiene su juguete, el anhelado sueño de su vida: la presidencia del Gobierno de una España menor y casi hundida, que él ha contribuido a hundir un poco más…veremos si no definitivamente.

La suya va a ser una presidencia para olvidar…y mejor que sea así. Primero solo, y finalmente en compañía, previsible y apresurada, de otros, muchos y muy heterogéneos, circunstanciales e interesados compañeros de un desvergonzado, temerario e insensato viaje (también a ninguna parte) que seguramente será breve (ojalá), y que le ha permitido culminar con éxito su sorpresiva, inesperada y traicionera moción de censura, planteada con asombrosa velocidad y eficacia digna de mejor causa, tumbando a todo un gobierno legítimo (con lo difícil que es edificarlo actualmente), deslegitimado según el proponente de la moción por los muchos casos de una corrupción que a él tampoco le resulta ajena, y desde la legitimidad estricta y estrecha de sus exiguos 84 diputados…contra 137 del defenestrado ex presidente, y sobre un total de 350, números que hacían a Rajoy un presidente más representativo que Sánchez. No me digan ustedes que no puede decirse aquí y ahora aquello de “algo huele a podrido en Dinamarca”, aunque este patético bufón madrileño no le llega siquiera a los tobillos al atormentado y dubitativo Hamlet, y sólo es un remedo lamentable del ambicioso y traicionero Macbeth. Impagable Shakespeare, en quien encontramos –como en el Quijote- arquetipos para todo lo humano, y Sánchez-Macbeth es humano…demasiado humano.

 

Inagotable esperpento español, que necesitaría de Quevedo, Valle o el arcipreste de Hita para narrarlo, o Berlanga para visualizarlo, y que una vez más permite constatar que España tiene sus peores enemigos dentro y que la operación capitaneada por Sánchez de desalojo del poder del P.P. supone un verdadero “tour de force” y una perversión de la democracia…porque, en todo este tejemaneje unidireccional y desde arriba, ¿dónde está el pueblo español cuyo destino decide ahora un auténtico golpe de palacio? Pedro Sánchez ha secuestrado la voluntad del pueblo español y su loca decisión y su irreconocible partido, que ni socialista, ni obrero y que pronto ni español, lo sentencian en primer lugar a él mismo y a los suyos. Además, ya saben aquello de quien a moción de censura mata, a moción de censura muere.

 

Macbeth es la tragedia más breve de Shakespeare, como breve se prevé el mandato del nuevo presidente del Gobierno, que, eso sí, ya ha rentabilizado económicamente para sí y para los suyos de su casa, Lady ambiciosa Begoña Macbeth incluida (yo así la veo…) la relampagueante operación derribo (que ni los de El Mona) mediante la consignación, por ley, en los presupuestos del Estado, de una opípara compensación vitalicia, un sueldo de los gordos, por haber ostentado el cargo (la vida es tan fugaz que “si juzgamos sabiamente, daremos lo non venido por pasado”, que decía Manrique en sus Coplas). Un ratito de sufrimiento, y después, querida Begoña…¡a vivir la vida! Una tragedia breve, la de Macbeth, que dramatiza los dañinos efectos, físicos y psicológicos, de la ambición política, en aquellos que buscan el poder por sí mismo. Pedro Sánchez ha creado un peligrosísimo nido de víboras que más pronto que tarde, acabarán picándole, con picaduras más letales que las de la carabela portuguesa. Va a sufrir mucho, aunque si no me equivoco en la exigua capacidad de raciocinio y prudencia que le supongo al personaje, quizá no sea de los que sufren por nada y el mayor sufrimiento va a ser el del pueblo español. Él podrá decir aquello de “ande yo caliente y ríase la gente” o aquello otro de “que nos quiten lo bailao”.

 

Viendo cumplida la profecía de las brujas, (que han hecho pública la sentencia de la trama Gürtel), Macbeth-Sánchez ve recrudecerse su ambición por el trono de la presidencia del gobierno. Macbeth-Sánchez toma un café con su esposa y le explica el contenido y alcance de la esperada sentencia y de que, en los posos del café ha vislumbrado el éxito de sus planes de asalto a la presidencia del gobierno, que ya no admiten más dilación. Deben ser ahora o nunca. Ni paciencia, ni elecciones, ni aparato del partido, ni barones o baronesas, ni pueblo español encogido y silencioso (silenciado) ni más monsergas. Buscar alianzas donde sea, amontonar ingentes tropas y aplastar al enemigo. En algún momento Macbeth-Sánchez duda, pero su esposa Begoña Lady Macbeth, entusiasmada ante la perspectiva del relumbrón del poder, le inculca cizañas que estimulan aún más su ambición. Macbeth-Sánchez alcanza el poder, pero pronto empieza a ser torturado por un fantasma, el del pueblo español, con el que, ahora sí, dialoga, al que sólo él ve porque sólo a él se le hace aparente y que le revela la magnitud del crimen cometido contra España. Macbeth, ya lo saben, es una tragedia, y trágico será el desenlace de esta tragedia, universal y por tanto también española.

PromoCLR

AGENDA CULTURAL

VÍDEO DESTACADO
FOTOS DENUNCIA
Envíanos tus fotos y las publicamos...
Más información de interés
  • Farmacia de Guardia Farmacias

    Información sobre Horarios y días de apertura de las Farmacias de Guardia en Cieza

     

  • Cartelera Cartelera

    Información semanal sobre la cartelera del cine de Cieza. Auditorio Aurelio Guirao.