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Domingo, 15 de Setiembre del 2019
Lunes, 21 Enero 2019

Cieza, hoy. Hasta San Antón.......

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José María Cámara José María Cámara

CLR/José María Cámara.

Las tradiciones en los pueblos tienen ese poso de antigüedad, reencuentro y esencia pura de la vida del campo y de los trabajadores.

Pese a que los tiempos avanzan imparables y cada vez la calle pierde protagonismo frente a las nuevas tecnologías los ciezanos seguimos marcando en el calendario el 17 de enero; San Antón. Para nosotros el año acaba realmente cuando en la lumbre purificadora quemamos todo aquello que un día soñamos despojarnos alguna vez. Quizás porque son tristes recuerdos que nos desgarran el alma, quizás son apuntes de un sueño que se hizo realidad, muebles de un pasado soñado y que se hace realidad en el momento en el que el fuego los consume lentamente en la última noche de las Pascuas, porque en Cieza hasta San Antón, Pascuas son. Y eso lo sabemos todos, hasta la vieja que sabe que esa noche arderá.

 

Pese al cambio de tendencias en la vida de los ciezanos, pese a la llegada de nuevas corrientes modernistas y nuevos entretenimientos la noche de San Antón sigue siendo un evento esperado por todos. Sigue siendo una noche de reencuentros al calor del fuego. San Antón no es solo la hoguera al más puro estilo valenciano, y ¿Por qué no? Mediterráneo. San Antón no es solo una noche, sino que son recuerdos que se van configurando a lo largo de semanas previas en las que los más jóvenes recorren las calles de Cieza buscando trozos de madera, troncos o viejos muebles para custodiarlos como su bien más preciado, porque aunque vayan a arder, son su conquista. Su victoria frente al vecino, o al barrio de al lado. Aprovisionarse de largas cantidades de madera es más celebrado que una victoria en el FIFA o en el Fortnite. Esa es la victoria del pueblo, la victoria de los jóvenes por quemar en la noche de San Antón la lumbre más alta y con más madera, pero sí de lumbres tenemos que hablar en la noche de San Antón no podemos olvidar nunca al Joselito y su típica y tradicional vieja.

 

La Vieja del Joselito es la herencia de esos ancianos que en la Plaza de los Carros viven e hicieron de sus mejores años una celebración continua alrededor de la vieja farola. Años donde la llegada de San Antón transformaba la Plaza de los Carros en uno de los lugares con más protagonismo en esa noche. Joselito, reconocido maestro pirotécnico, montaba a su vieja con ayuda de Salvador, Ginés y otros tantos, y la montaba como si la vida le fuera en ello. Jóvenes y ancianos se volcaban en la noche de San Antón con esta tradición que comenzaba a media tarde cuando la Vieja salía a dar una vuelta por el barrio antes de ser pasto de las llamas. Hoy el devenir de los días ha desplazado esta quema a la Esquina del Convento, donde todo era como antes, solo cambia la ubicación. Los castillos de fuegos artificiales, el pañuelo en la cabeza de la vieja, los petardos, los cohetes y los anhelos de que el año que entró siempre sea mejor que el que se fue.

 

Los ciezanos, como buena gente mediterránea que somos, confiamos en el fuego purificador nuestros sueños, hacemos de la calle nuestra forma de vivir, de nuestros vecinos nuestros tesoros y de nuestras tradiciones nuestro legado para las generaciones venideras. San Antón será siempre la noche en la que las calles de Cieza arden, en la que los vecinos cenan unas buenas viandas y en las que las risas, la amistad y el cariño se funden en las llamas que funden la Vieja del Joselito.

 

Las Pascuas acaban en San Antón. La huerta comienza a florecer y pronto el redoble se intensificará…

 

Os espero en quince días, mientras sigo observando la vida.

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